La cadena Carrefour ha decidido eliminar las bolsas de plástico de sus lineales de caja con la supuesta excusa del alto poder contaminante de este tipo de productos. No hace ser muy listo para darse cuenta de la enorme cantidad de dinero que se va a ahorrar la “ecológica” empresa francesa con esta medida y que, por supuesto, no repercutirá en beneficio del consumidor. Y si no, al tiempo.

No voy a negar aquí el uso y abuso que todos hacemos de las famosas bolsas de camiseta, pero no debemos por ello achacarles todos los males de la humanidad. Quizá lo desconozcan, pero las bolsas de plástico se reciclan desde mucho antes de que el proceso de reciclaje se pusiese de moda. Las bolsas hechas de material recuperado las recuerdo desde que tengo uso de razón. Y, desgraciadamente, hace ya mucho de eso. Así que, descartados los problemas de reutilización, sus únicas inconveniencias medioambientales radican en su procedencia del petróleo y en su escasa biodegradabilidad.

En cuanto a lo de que provienen de combustibles fósiles sólo comentarles que su producción de CO2 es rídicula comparada con la de los carburantes que usamos a diario. Y, por cierto, nadie (ni siquiera Carrefour, que para más inri cuenta con estaciones de servicio propias) tiene intención de prohibir, hasta ahora, que yo sepa, la gasolina o el gas butano. Y cuando decimos que las bolsas de plástico no son biodegradables, únicamente nos estamos refiriendo a que la naturaleza, por sí misma, no las puede descomponer hasta pasados casi 500 años. Asunto que se solucionaría fácilmente sólo con conseguir que la gente deposite sus residuos (los plásticos y los de cualquier tipo) en los lugares habilitados para ello. Pero no, en vez de invertir en campañas (incluso punitivas) que propicien la limpieza y el reciclaje, los políticos prefieren aplaudir y subvencionar la decisión de esta cadena de hipermercados. Quizá ignoren que el empleo de casi 11.000 personas en España depende de la bonanza del sector de la fabricación y distribución de bolsas de plástico. Pero claro, ¿qué pueden suponer apenas una decena de miles de puestos de trabajo para un gobierno que ha mandado al paro a más de un millón de personas en el último año?. Como les decía, el problema no son las bolsas. Somos nosotros, las personas.

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Una respuesta a “El problema no son las bolsas de plástico”
  1. frankeinas says:

    De acuerdo con que no es el problema número 1 de contaminación en este mundo pero si podemos usar alternativas al petróleo mejor que mejor.

    Saludos.

  2.