Pues claro que no cerramos en estos meses estivales. Es justo en esta época vacacional cuando más cosas nos quedan por hacer, ya que además de suministrar, como el resto del año, a nuestros clientes habituales, en los meses de julio y agosto, la demanda de los establecimientos de hostelería se nos multiplica por dos. Además, los pedidos de las localidades turísticas próximas crecen exponencialmente. Así que si a esto unimos que tenemos la campaña escolar casi, casi delante de nuestras narices, y tampoco demasiado lejos la navideña (¡sí, otra vez!), ¿no creen ustedes que es más lógico mantener para ustedes nuestras puertas abiertas de par en par (24 horas-365 días, pinchen en la imagen para comprobarlo), en vez de colgar el tan manido letrero de “cerrado por vacaciones” como hacen otros?.

puertas-abiertas